27 de diciembre de 2007

Cuando rebota la carne con la cama.

escuchando

observando

extrañando

green gills, para variar.

7 de diciembre de 2007

yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión

y a vos te vi tan triste...


encuadre y apriete.
como si todas las cosas que uno siente pudiera expresarlas de la manera perfecta y cuando tienen que ser.

no queda otra que resignarse y dejar entrever solo un cachito los adentros, corriendo el riesgo de caer en la inverosimilidad colectiva, que pasa a tener crédito en un mundo de complicidades, donde todos aparentan creerse hasta a sí mismos.

todos nos hacemos los artistas y eso se sabe, y hasta llega a estar bueno siempre y cuando no se lo tome tan en serio, se disfruta.

y es preferible eso a creer ser alguien que se quiere ser, en un orbe pseudofantástico donde la gente y su orgullo andan por la calle sintiéndose importantes, connotando soberbia y creyendo ser parte de un mundo que los demás no.

pero a veces los recorridos no tienen nada de especiales, las notas mentales extraordinarias se van para no volver nunca, y los olores nauseabundos se vuelven una especie de tabú. ( todos sabemos que están, pero de ellos no se habla.) total el olor a huevos desde la pantalla no se nota. total los subtes en los que andaba cortázar tenían olor a flores.

y después de todo, el único fin que tiene todo esto es rellenar un poco de espacio con palabras que no son las que realmente se están leyendo, palabras tampoco son. ah, pero cierto que de eso tampoco se habla.

ya estamos grandes para muchas cosas.


..porque él pasa entre la gente y los maniquíes le guiñan.